Día a día todo parece igual. Sin embargo, cuando veo hacia atrás (sin ir muy lejos, unos meses atrás), me doy cuenta de que todo ha cambiado. Para bien, sí… casi todo.
De ser la que empieza a celebrar su cumpleaños una semana antes y sigue celebrando hasta que el cuerpo aguante, me convertía lentamente en aguafiestas… me deprimía pensar que se acercaba la fecha… hasta hoy. Hoy nuevamente tengo ganas de celebrar la vida como siempre lo he hecho. Y el cambio no es más que a un cambio de actitud… auto-terapia, auto-convencimiento… cero vigilia….
En 37 años de vida he logrado cosas maravillosas. He conocido seres inigualables y únicos, con almas transparentes que se han conectado con la mía y me han enseñado el verdadero significado de compartir, de evolucionar… de la abundancia del corazón. He construido amistades a través de la perseverancia, de la entrega y del cariño sincero. Pero también he perdido muchos “amigos”… Obviamente hay una vocecita que me dice que yo no soy la de la culpa, y que si se han ido es porque me han fallado. Si algo he aprendido este año, es que buscar culpables hace que me pierda cada vez más en un círculo vicioso del que es imposible salir… Aprendí que necesito aprender… Que cada vez que una persona sale de mi vida, ese sentimiento tan parecido al luto tiene que servir para algo… necesito aprender una lección… aunque muchas veces no entiendo cuál es, he aprendido a interiorizar y a buscar dentro de mí… he intentado entender en qué he fallado, y mi intención es siempre mejorar. Tengo mucho que aprender! Lo único que sé, es que no quiero tener que extrañar a nadie más!
He aprendido que a la fuerza nada es bueno, que la amistad es una bendición y es en doble vía. Que no debo esperar nada de nadie, pero que eso es una utopía! Que soy intensa, entregada y apasionada… Que si te quiero con todo mi corazón, espero que tú también me quieras con todo tu corazón…. Así soy, para bien o para mal.
Por eso agradezco a todas las personas que han sido parte de esta aventura que es mi vida, a los que hoy me sostienen cuando siento caer, a los que ayer me ayudaron, con los que ayer reí, a los que hoy celebran conmigo la vida, a los que mañana estarán… a los que se fueron… a los que me hicieron daño, los perdono. A los que lastimé, les pido perdón. A mi familia, por siempre estar! A mi mamá, mis hermanos, mi pulguita, mi papá que vive en mi corazón…
Y a la vida le agradezco por haberme hecho una mujer soñadora y apasionada! Porque hasta hoy, puedo decir que he cumplido mis más grandes sueños, a excepción de uno… y ese, el más importante, sé que requiere un esfuerzo mayor, un verdadero cambio de vida, y en eso estoy…
Gracias también por todas las veces que he sentido profundamente la soledad, por lo que he disfrutado, por mis viajes, por mi nuevo trabajo que me permite brillar, por CrossFit que todos los días me exige y me hace sobrepasar mis propios límites, por mi familia, por mis amigos, por mi primer amor que hoy es mi ángel, por los retos, por los logros, por los sueños, por la abundancia y por el A M O R.
37 años, a toda honra! Celebro la vida, la que he vivido y la que me queda por vivir!








